El ADD es un trastorno del comportamiento que suele ser común y que afecta aproximadamente a un 4% de los niños en edad escolar. Los niños son tres veces más propensos de padecer este trastorno que las niñas, aunque aun se desconoce la razón. Los niños con ADHD actúan sin pensar, son hiperactivos y no pueden concentrarse fácilmente. Puede que entiendan lo que se espera de ellos pero tiene problemas ejecutando las tareas que se les encomiendan porque no pueden permanecer sentados, prestar atención o estar atentos a detalles.
Un niño con un trastorno del aprendizaje es por lo general un niño inteligente, que inicialmente trata de seguir las instrucciones, de concentrarse y de tener buen comportamiento en la casa y la escuela. Sin embargo, el niño no domina las tareas escolares y comienza a rezagarse. Algunos de estos niños tienen además dificultad en permanecer quietos o prestar atención. Los problemas de aprendizaje afectan a no menos de un 15% de la población escolar.
El comportamiento del niño puede variar por diversos motivos emocionales que van desde los celos, la necesidad de atención, el temor a la pérdida, que podrían generar a su vez sentimientos como el resentimiento, el odio, tristeza, agresividad, modificando la conducta del niño.
Esta es una patología enormemente frecuente en la infancia. En un estudio clásico realizado en 1976 se encontró que el 67 % de los niños de 8 años sufrían estos problemas, siendo su prevalencia mayor en las niñas que en los niños.
La incontinencia urinaria o enuresis es común en niños, reduciendo su frecuencia a partir de los cinco años de edad, edad a la que son incontinentes uno de cada diez niños, aproximadamente.




